viernes, 4 de mayo de 2012

El camino de la vida, Antonio Machado




Las metáforas de la vida como un camino y del individuo como un viajero son antiguas y conocidas. Antonio Machado, gran poeta sevillano de comienzos del siglo XX, aporta su original y profunda visión de este tópico.

Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más.
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino
sino estelas en la mar.

Párate a pensar qué significa eso de que "no hay camino". ¿Estás de acuerdo?
Para mí significa que no debe uno fijar de antemano cómo va a ser su vida (es decir, establecer un camino para luego transitarlo), sino dejar que la vida fluya espontáneamente, abierto a las experiencias de cada momento. Así, el camino de la vida sólo puede conocerse cuando ya se ha recorrido ("como estelas en la mar"). ¿Tú qué opinas?
Como ves, este es un poema al que se puede sacar mucho jugo.

El cantante Joan Manuel Serrat compuso una canción titulada "Cantares" basándose en este poema. De hecho publicó un disco que obtuvo mucho éxito, en el que todas las canciones se basaban en poemas de Antonio Machado.

Escúchalo aquí, seguro que te gusta



http://www.youtube.com/watch?v=P0Zibc8ZnrY

lunes, 23 de abril de 2012

El destino es Ítaca, Konstantino Kavafis



Konstantino Kavafis es un autor griego de gran relevancia en el panorama poético de la segunda mitad del siglo XIX y primera mitad del XX. Uno de sus poemas más conocidos es "Ítaca".



En él evoca el largo viaje de regreso a casa del héroe griego Ulises, al acabar la guerra de Troya.

Puedes leer un interesante artículo sobre la vida y obra de Kavafis, así como del poema "Ítaca", en la siguiente dirección:

http://clandestinodeactores.com/laplacenta/?p=6677

Y si quieres leer más poemas suyos, entra en:

http://www.ciudadseva.com/textos/poesia/cavafis2.htm

Ahora lee con atención el poema, y piensa: ¿qué es mi viaje a Ítaca? ¿Por qué debe ser largo y sin prisas? ¿Qué debo esperar de Ítaca cuando llegue allí? ¿Dónde está el valor de este viaje?





ÍTACA


Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Poseidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Poseidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ella, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.



Para mí este poema es una llamada al disfrute de la vida, a la intensidad, a la alegría, a la profundidad, a la atención, a vivir el presente, y sin embargo con una idea de nuestro destino en la vida, que nos orienta pero no nos obliga, un objetivo último que nos anime. Y sin embargo lo importante no sucederá al arribar allí, si es que llegamos, sino que será aquello que hayamos aprendido por el camino.

Piénsalo: ¿Sabes tú ya dónde está tu Ítaca?

Puedes completar tus conocimientos con estas direcciones:

Sobre mitologia 
Sobre Konstantino Kavafis.


Y si quieres, ahora escucha una recitación bastante buena de este poema:

http://www.youtube.com/watch?v=ERFjKhJmOVQ


Homero, el vate ciego



Homero es el autor de los dos grandes poemas épicos de la Antigüedad clásica. Actualmente no se sabe a ciencia cierta si existió o no este magnífico poeta. Según una teoría, tanto La Ilíada como La Odisea fueron compuestos por varios autores, y tal vez Homero se limitó a compilarlos. Al margen de esta discusión, no cabe duda de que ambos poemas épicos son la cuna y el origen de la literatura occidental.

Para informarte sobre Homero, La Ilíada y La Odisea, puedes visitar las siguientes direcciones:

http://mpfiles.com.ar/mitologia/Homero.htm

http://portalplanetasedna.com.ar/iliada_odisea.htm

http://sobrehistoria.com/homero-la-iliada-y-la-odisea


Además la editorial Akal ha publicado una adaptación infantil de la Odisea, titulada "Los viajes de Ulises".










Es una manera magnífica de conocer esta inmortal aventura.





La épica clásica

La épica clásica está representada por los dos grandes poemas homéricos, La Ilíada y La Odisea.
En ambas obras contemplamos a hombres, héroes y dioses llevados por su destino, inexorable.